viernes, 6 de junio de 2008

Los Trapenses

Existe una orden religiosa que fue fundada por San Benito, y por ello son conocidos como benedictinos o trapenses, por que uno de los principales conventos en la baja edad media estaba ubicado en La Trapa.

Dicha comunidad es muy rigurosa, tienen como carisma principal el voto de silencio y su estilo de vida es sumamente austero, cosechan alimentos para auto consumo, tienen jornadas de trabajo en oficios que proveen de lo básico al monasterio, y lo mas rico en ellos es su firme y estricta espiritualidad.

Se despiertan desde temprano y las pocas veces que emiten palabras son en los cánticos y oraciones en los distintos servicios y momentos de la vida comunitaria.

Usan sayales de fibras ásperas, están aislados del mundo postmoderno, gracias a lo cual tienen una vida de contemplación.

Creo que la contemplación mística de los trapenses pude ser un puente con la contemplación del budismo, el estar absorto en la vacuidad, el nirvana de los católicos.

En México existe una comunidad en Jacona, Michoacán.

Luego me dan ganas de irme para allá.

auto exilio...

8 comentarios:

Micaela Hierro Dori dijo...

En Argentina hay varias comunidades, en Azul en Santa Fe, Ente Rios, la verdad es que son famosos por sus dulces y licores, ademas de su vida contemplativa.
Es admirable la vida que llevan, uno de mis mejores retiros espirituales sacando el de los ignacianos fue con los trapenses, (que me perdonen los de casa) uno llega a un grado de oracion por la paz que transmite el silencio, el ambiente de trabajo y contemplación de los mismos monjes, que inevitablemente uno se contagia.

Kentucky Freud Chicken dijo...

Supongo que yo conocí a otros benedictinos porque de humildes, nada. Eso sí, su iglesia estaba muy bonita e invitaba a la contemplación.

Jolie: Desde la Barandilla dijo...

Creo que una experiencia de esas alguna vez deberiamos tenerla, a mi me gustaria ir a la Fortuna, si al sur en chiapas

no en valde Sabina y el subcomandante gritaron al unisono "vamonos pal sur"

Héctor Sampieri dijo...

Conocí hace muchos años a un monje trapense que brindó en la parroquia cercana a mi casa unos ejercicios espirituales.
Me impacto la paz que proyectaba y la transparencia en su mirada, que hasta hoy recuerdo como una de las más cálidad y amables que me ha tocado ver.

La necesidad mística en nuestro mundo, en el día a día, es vasta. Y tu post es buen reflejo del anhelo religioso.

En algarabía podrás encontrar, desde el número de mayo, y ahora en junio. Dos interesantes reseñas sobre las órdenes religiosas, incluyendo el horario manejado por los monjes en los conventos. Está sumamente interesante.

Jolie: Desde la Barandilla dijo...

creo que pensandolo bien y concreto
tu sufres del mal de inquietud... jeje

Fer Doval dijo...

Sólo recordar aquellos grandísimos versos de Fray Luis de León a la vida retirada:

¡Qué descansada vida!
la del que huye del mundanal ruido
y escoge la escondida
senda por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido.


Un abrazo!

Fernando.

Jane dijo...

de pocas palabras??? ups de plano no podria estar ahí... jeje

saluditos!

RGalindez dijo...

Son de esas vocaciones y acciones desconocidas o poco conocidas para la mayoría de las personas, pero que sólo Dios sabe su gran valor.

saludos

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